Una Constitución aprobada por unanimidad

La icónica foto en blanco y negro de dos hombres de espaldas, andando por un camino de la quinta presidencial, acompaña la escena de esta entrevista. “Esa la sacó Víctor”, nos dice Jesús Rodríguez, “lo mismo que esa”, y señala la imagen en que Raúl Alfonsín está asomado al balcón del Cabildo ante una Plaza repleta, ambas del fotógrafo presidencial Víctor Bugge.

A los 33 años, Jesús Rodríguez fue protagonista de un hecho muy significativo: la Asamblea de 1994, que reformó la Constitución Nacional y que incluyó a la AGN en su articulado. “La Asamblea del año 94 es única por muchas cosas. Tal vez las dos más relevantes sean: en primer lugar, la diversidad de matices políticos, ideológicos, regionales; en segundo lugar, porque la Constitución del 94 fue aprobada por unanimidad”.

Esta Carta Magna, “cuyos rasgos distintivos son: la consagración de nuevos derechos, la atenuación del presidencialismo y la señal que la Argentina necesita de todos, fue generada con todos los sectores políticos, con todas las sensibilidades ideológicas”.

Cuando el art. 85 le da rango constitucional a la AGN, “quiere decir que el organismo de Control es indispensable para el equilibrio entre los poderes, al depender del Congreso de la Nación”, y esto implica “la convicción de que la fortaleza de las instituciones es una condición necesaria para el progreso económico y social de la Argentina. Con la AGN cumplimos un papel decisivo y central siendo el brazo técnico del Congreso de la Nación, donde están representados precisamente el pueblo y las provincias”.


"Cuando el art. 85 le da rango constitucional a la AGN, quiere decir que el organismo de Control es indispensable para el equilibrio entre los poderes, al depender del Congreso de la Nación”, expresó Jesús Rodríguez.


A 25 años de la aprobación de la Constitución Nacional vigente, el art. 85 aún no está reglamentado. Algunos especialistas consideran que su reglamentación es necesaria, pero Rodríguez no lo cree imprescindible: “La AGN está en condiciones y en actitud de llevar adelante plenamente sus funciones. De hecho, lo hace todos los días. Y frente a los que dicen que es difícil avanzar en identificar a responsables de delito, mi respuesta es muy sencilla: hay cerca de 200 causas penales que cuentan con el soporte –conceptual y de pruebas– de casi 400 informes de la AGN. Es decir: no hay ningún obstáculo, impedimento ni limitación para que la Auditoría lleve adelante su trabajo”.

Hacia el final, volvemos al gran personaje de muchas de las fotos del despacho de Rodríguez, Raúl Alfonsín: “Fue esencialmente una buena persona. Y lo más importante es que fue la misma persona antes, durante y después de ser presidente. Y son pocos los que pueden decir que, habiendo transitado el poder, el poder no los cambió”.